“No le digas a mamá que trabajo en Publicidad” | Historias limoneras de una Pera
El gran Jacques Séguèla, vicepresidente y director general creativo de la agencia de publicidad Euro RSCG, sorprendía a propios y a extraños con este título para su libro dedicado al mundo de la Publicidad. Un título con el que en Pera&Limonera® nos sentimos muy identificados.
Porque, ¿cómo le explicas a tus padres que quieres estudiar Publicidad? ¿Y cómo se lo explican ellos a sus amigos para fardar? Houston, tenemos un problema.
Mi padre se traumatizó en el primer momento en que me tuvo entre sus brazos —esperaba un limón… ¡Qué digo! ¡Estaba convencido de que tendría un limón! Espíritu de macho alfa—. Pero algo falló y ¡salí yo! Hasta los 5 años se empecinó en peinarme y vestirme al más puro estilo BorjaMari; eso sí, del Pryca. Ahora me jura y me perjura que no me cambiaría por un mozuelo pero no sé si hubiese dicho lo mismo un 2 de junio de hace ya casi 30 años (lo sé, podéis decirme todos que no los aparento, que parezco más joven, que soy casi una niña…)
Cuando por fin aceptó que se quedaba sin limón, continuaron sus traumas. Todavía recuerdo horas y horas inténtadome explicar que si un tren sale de Soria a 20 km/h y se cruza en Valladolid en el km 3.416 —coincidiendo con el número Pi— con otro tren de mercancías que pasa a 50 km por hora (….) ¿en qué punto se encontrarán? Pero… ¿no sé habían encontrado ya? ¿Y para que me servirá esto en la vida si no voy a trabajar en RENFE? Dios se olvidó de él cuando repartió la paciencia y todavía se da de cabeza contra la pared cuando recuerda esas tardes de berrinches. Ya que era niña, al menos que fuera lista en matemáticas, ¿no? ¡¡¡O tocar un instrumento!!! Lo intentó con la guitarra y con el piano pero nada, a la niña solo le iba imita a Lola Flores y cantar por bulerías. En fin, cuando Pera creciera ya le daría alegrías.
Quería una hija economista porque según papá Pera con Económicas te puedes colocar donde quieras (que se lo digan a los miles de economistas parados en esta época dorada para la economía). Puedes estar en un banco (¡súper divertido papá!), o ser contable (el sueño de mi vida) o… trabajar en un banco (¿te lo había dicho ya?). Y va su pequeña y le dice que quiere estudiar Publicidad. ¿Pero esto qué es? ¿Qué es eso? Esto de hacer anuncios y vender humo no lo acaba de ver claro como profesión para ganarse un buen parné, aunque bueno, en este último punto no iba muy desencaminado. Pero lo peor es el momento —Macho Alfa parte II— en que se encuentran todos los amigotes y fardan que si mi hijo es abogado, que si mi hijo es arquitecto, que si los míos están en EE.UU haciendo un master degree super-mega-guay… y es entonces cuando alguno de ellos te mira y te dice:
- ¿Y tú que haces guapa?
- Yo, Publicidad.
(pausa dramática)
- Ah… ¿para salir en los anuncios de la tele?
(Sí, bailando el ColaCao, ¡¡¡no te jode!!! Esto no lo verbalizo, sólo lo pienso)
- Mmm, no exactamente…
- Ah, es que para eso hay que ser muy guapa, ¿no?
(Gracias por decirme que no seré la futura estrella del canal de TeleTienda porque no soy lo suficientemente guapa)
Aquí es cuando mi padre silba y hace ver que yo no soy la friki de su hija mientras piensa… “¿por qué no acabó estudiando derecho o económicas?” Ni con eso puede fardar de su Pera. Luego, al llegar a casa, te abraza y te dice: “Tranquila hija, yo estoy orgulloso de ti. No podía haber tenido otra Pera mejor”, aunque realmente lo que está pensando es “lerda, pero te quiero”.
Y es que la vida del publicista es muy dura. Pero a mí me encanta vender cuando nadie vende, darle la vuelta a la tortilla, arrancar una sonrisa cuando todo el mundo quiere llorar, trabajar para que marcas sean irremplazables, inventarme conceptos, llorar de la risa mientras pensamos nuevas ideas para Pera&Limonera®, ser una frikie de la vida aunque aparentemente parezca una señorita fina y decente. En definitiva, me encanta ser la pianista del burdel.
Hoy quizás no hayamos aprendido mucho de conceptos marketinianos o técnicas para mejorar nuestras vidas diarias pero queríamos homenajear a todos aquellos que seguro también traumatizaron a sus padres cuando les dijeron que querían dedicarse al mundo de la Publicidad. Sin vosotros, la vida no sería ¡la Pera&Limonera®!
Próximamente más y mejores historias de







